¿Cómo desarrolla el coach la confianza con el coachee?

En el coaching
es imprescindible desarrollar confianza en la relaci
ón
entre el coach y el que recibe coaching. Ambos necesitan sentirse cómodos para así
fluir y ser efectivos en la sociedad conversacional que representan. A
continuación se presentan algunas idea de lo que puede hacer un coach para
ganarse esa confianza:
     
Piensa lo mejor del coachee. Espera lo mejor de éste. Expresa
valoración por la persona del coachee.
   Inspira confianza en el coachee constantemente. ¿Cómo inspirar
confianza? La confianza es un producto de la confiabilidad. La confianza deriva
de la credibilidad y la confiabilidad que inspiran las personas, al ser
consecuentes y congruentes en sus actitudes y comportamientos.
     
Se hace una persona confiable. Si una persona aspira hacerse
confiable, necesita ser percibido como una persona predecible. La predictibilidad
está asociada a la capacidad que desarrolla cada persona en una relación de que
el otro pueda prever su comportamiento, sin caer en la rutina, el aburrimiento,
o la monotonía.
     
Cumple sus promesas y compromisos.
     
Asume la responsabilidad por sus
actitudes y comportamientos.
     
Respeta los acuerdos contraídos.
     
Manifiesta interés por las metas y
decisiones del coachee.
   Expresa ARA (ánimo, rendición de cuentas
y apoyo) al coachee, especialmente cuando este asume riesgos, o manifiesta
dudas y temores.
     
Aporta confidencialidad a la relación,
de tal manera que el coachee se sienta en un ambiente protegido y seguro.

Un coach trabaja fuerte para
ganarse la confianza de la gente con la que interactúa. ¿Qué tal lo estás
haciendo hoy? ¿Qué pudieses hacer hoy para ganar más confianza con tu gente?

Coaching: Los líderes asumen la responsabilidad para mejorar su desempeño

“si
alguien no acepta la responsabilidad, el desempeño no será bueno”.
John
Whitmore
Según la organización internacional Lifeforming Leadership Coaching, “Si el
coach puede solucionar el problema por el cliente o coachee, entonces estaría
robando de él o ella la oportunidad de tomar responsabilidad y edificar su
músculo de liderazgo”. John Whitmore, gran iniciador y experto en
el desarrollo del Coaching a nivel mundial menciona que “cuando aceptamos,
elegimos o asumimos la responsabilidad de nuestros pensamientos y acciones,
nuestro compromiso con ellos aumenta y del mismo modo nuestro desempeño”. He
allí la importancia de realizar un pacto (preferiblemente formal y escrito) de
coaching en donde el aprendiz o coachee reconozca y confirme algo que implique
lo siguiente: “Yo soy responsable por mi vida, por lo tanto voy a darle
seguimiento a las decisiones tomadas.” Esto, aunque pueda parecer innecesario,
crea un compromiso que trasciende en la mente de ambos para convertirse en un
gran aliado para la efectividad. Cuando alguien nos sugiere u ordena que
debemos asumir cierta responsabilidad, y no la aceptamos completamente, el
desempeño dejara ver tal realidad. Aunque en ciertas ocasiones el cliente o
coachee podría desempeñar ciertas tareas debido a alguna amenaza implícita, eso
no sería de corazón y el resultado mostrará a la larga la inconsistencia o
falta de voluntad. Este enfoque está basado en el principio de que es mejor
enseñar a la gente a pescar, que darles el pescado (aunque tome mayor esfuerzo
y recursos). En términos organizacionales, es mejor empoderar que resolver los
problemas. El asunto entonces para todo buen coach es, ¿qué se puede hacer para
que las personas tomen responsabilidad por ellos mismos?
Referencias
Whitmore, J. (2002) Coaching. Ediciones Paidos Ibérica, S.A. Buenos Aires, Ar.

LLC (2006). Manual de Certificación en Coaching de Liderazgo. Lifeforming
Leadership Coaching
. Virginia
Beach, Va.